15 tipos de conflicto y cómo solucionarlos

Los conflictos siempre van a formar parte de la vida diaria, la importancia está en realizarnos una pregunta ¿Cómo los vamos a tomar, como una piedra en el camino o como una oportunidad para mejorar?

El día de hoy hablaremos de algo que muchas personas erróneamente dejan pasar o ignoran hasta que ya no queda más opción que hablarlo: los conflictos. 

Te haremos un pequeño spoiler: patear los conflictos para “resolverlos” después no va a hacer que se hagan más pequeños, simplemente se quedan latentes y se van acumulando, sin embargo tampoco es bueno irse de buenas a primeras a tratar se solventarlos “en caliente”, debe existir un período de reflexión en el cual se piense en cómo plantearlo y las posibles soluciones.

¿Suena complicado? Puede ser, no es algo a lo que se esté acostumbrado, pero es hora de aprender a hablar de los elefantes en la habitación y aprender a sacarles provecho. ¡Empezamos!

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¿Qué es un conflicto?

Un conflicto es una situación que se genera cuando dos o más personas se enfrentan debido a que sus intereses chocan, también puede ocurrir que se desarrolle un conflicto intrapersonal que la persona no sepa cómo desenredar o resolver. Esto puede ser generado por diferentes motivos, ya sean por causas económicas, religiosas, laborales, entre muchas otras de las  que hablaremos con mayor profundidad más adelante.

Suelen ser vistos como algo negativo, inclusive la RAE (Real Academia Español) sólo utiliza términos negativos para definirlos, pero desde Tiny Rockets creemos que con un poco de información podemos transformar el pensamiento y aprender a ver los conflictos como una forma de mejorar aspectos de muchas cosas.

Beneficios de la resolución de conflictos

Puede que en el momento el caos que traen consigo los conflictos no sea nada más que un problema, pero lo cierto es que dentro de ese caos podemos encontrar oportunidades para cambiar, reinventarnos, mejorar nuestras relaciones tanto con los demás como con nosotros mismos, entre otros beneficios que te contamos a continuación. 

  • Aporta equilibrio emocional, lo que permite comprender al otro de forma empática y asertiva. 
  • Te ayuda a construir relaciones honestas en donde no se tema a conversar de forma abierta y clara, sin la necesidad de tener que estar en una situación de conflicto. 
  • Te ayuda a tener más control sobre las emociones como la ira y el enojo porque te permitirás conocerte más a profundidad, y a aceptar esas emociones como parte del proceso para solucionar el conflicto sin la necesidad de expresarlas al otro de forma impulsiva o irrespetuosa. 
  • Empiezas a pensar de forma más estratégica en vez de automática, es decir, en lugar de quedarse enfrascado en que el problema existe, buscas posibles resoluciones al mismo, y aprendes de gestionarlo de una forma mucho más saludable. 
  • Aprendes más de esas experiencias gracias a tener una mente abierta, gestionar tus emociones, y buscar una solución a dicho conflicto.

15 tipos de conflicto

Existen diferentes clases de conflictos y todos tienen solución, lo importante es estar abiertos a observarlos, analizar todo lo que nos hacen sentir y en base a eso, con mucho autoconocimiento y confianza, ir buscando las soluciones correspondientes. 

1. Conflictos reales

Son aquellos problemas que nacen de una confrontación medible y observable, esto quiere decir que haya sido presenciada por las partes implicadas  de la discusión y los testigos de la misma. Estos conflictos reales vienen a desencadenarse por una serie de malentendidos sin resolver que crean esa especie de conflicto latente que tarde o temprano termina explotando. 

Como por ejemplo, que uno de tus compañeros de departamento tenga cosas tiradas en las áreas comunes y a ti te altere el desorden y ya se lo hayas manifestado antes. 

2. Conflictos imaginarios 

El conflicto se produce porque una o ambas partes interpretan de manera equivocada una situación, es decir, un malentendido. Este es el tipo de conflicto más común, ya que nuestra mente nos puede jugar malas pasadas y engañarnos haciéndonos pensar que existe un motivo para que exista un conflicto cuando en realidad no lo hay.

 Un ejemplo podría ser que pienses que tu pareja no siente lo mismo por ti porque no te ha llamado o mandado mensajes en todo el día, cuando la realidad es que estuvo demasiado ocupado, o su teléfono se quedó sin batería. 

3. Conflictos interpersonales

Este conflicto ocurre cuando los intereses de dos personas, o de dos diferentes grupos colisionan entre sí. Suelen ser más habituales de lo que creemos porque todos pensamos diferente, entre amigos, familiares, parejas, vecinos, etc. 

Por ejemplo, a una vecina le puede gustar que sus hijos jueguen en el patio de su departamento, porque se entretienen, es saludable para ellos y a ella le da tiempo para hacer cosas, pero a los demás vecinos les puede parecer molesto que los niños se la pasen gritando todo el dia cuando intentan descansar o trabajar. 

4. Conflicto intrapersonal

Son los conflictos que se dan a nivel interno, es decir, en nuestra mente. Todos tenemos nuestros conflictos internos, se pueden disparar por cualquier situación y pueden ser desde muy sencillos como decidir que vamos a comer hasta qué estudiar o si aceptar una propuesta laboral o no. 

5. Conflicto intergrupal 

Este tipo de conflictos se da entre grupos de dos o más personas debido a que tienen opiniones completamente opuestas, lamentablemente hay ocasiones en la que un grupo tiene una clara ventaja de manera injusta, y que se pueden llegar a fundamentar en la discriminación, ya sea física, racial, religiosa, etnica, etc.

6. Conflicto intragrupal

Esta clase de conflictos ocurren cuando los miembros de una misma comunidad o grupo discuten porque los intereses de un porcentaje de esa comunidad no están siendo respetados o tomados en cuenta, y se tiene que llegar a un acuerdo para mantener la integridad grupal. 

Para estas ocasiones lo mejor es que haya un líder que pueda intervenir para velar por los intereses de ambas partes y así llegar a un acuerdo.

Un ejemplo puede ser justamente la discusión que se pudo armar en la junta de condominio por los hijos ruidosos de la señora del ejemplo antes mencionado, se puede llegar a un acuerdo para que los chicos puedan jugar libremente y hacer ruido en ciertos horarios, pero el resto del tiempo deben permanecer callados o simplemente que los lleven a otro lugar para jugar. 

7. Conflicto de intereses

Ocurre cuando el interés primario de una o varias personas se ve influenciado por un interés secundario.

Esta clase de conflictos, lamentablemente, también suelen ser muy comunes, un ejemplo puede ser que en una empresa un jefe ponga en puestos claves a sus familiares o amigos en lugar de velar por el bien de la empresa contratando a personal calificado. 

8. Conflictos de poder

Estos conflictos ocurren cuando la parte que tiene más poder se cree con el derecho de ejercer un dominio sobre aquellos que no lo tienen, ya sea un dominio económico, social, educacional, entre otros.

Todo va bajo la premisa de “yo gano, tu pierdes”, y estos conflictos son los que usualmente escalan a conflictos mayores a lo largo de la historia, pero un ejemplo más tangible puede ser un profesor horrible que se cree con el derecho de maltratar y humillar a los alumnos sólo porque “de él depende si aprueban o no”.

9. Conflicto laboral

Los conflictos laborales pueden ocurrir por diversas razones, por incompatibilidad entre los compañeros, por desacuerdos al momento de llevar proyectos a cabo, entre otras razones. 

Estos desacuerdos pueden ser sencillos de manejar ya que casi todas las empresas tienen códigos de conducta y manuales para manejar esta clase de situaciones, al fin y al cabo, no es saludable para nadie tener un conflicto en el lugar donde pasas más tiempo que en tu propia casa.

Estamos seguros que en este momento varios ejemplos están cruzando por tu mente ¿Te animas a compartir el conflicto en sí y la solución que encontró la empresa para el mismo?

10. Conflicto de pareja

Esta clase de conflictos pueden tener mucho que ver con los conflictos intrapersonales, ya que no todos tenemos la misma percepción de lo que significa amor, puede que para una persona de la pareja su lenguaje de amor sean actos de servicio y para la otra sean palabras de aliento, y si no lo conversan, puede generar cierto roce que la otra persona no sienta que hagan suficiente por ella y que la otra no sienta que le digan suficientes palabras de apoyo.

Lo bueno de los conflictos de pareja es que si se conversan de forma tranquila, con la mente abierta y ambos con actitud cooperativa, la relación se puede volver mucho más fuerte y ambas personas pueden aprender muchas más cosas sobre el mundo interior propio y de la otra persona que antes ignoraban. 

11. Conflicto social

Estos conflictos afectan a dos grupos sociales que luchan entre sí, ya sea por recursos, cuando quieren defenderse o muchas otras diferentes causas. Puede ocurrir en comunidades que se pelean por cosas tan básicas como el agua o la comida. 

12. Conflictos escolares

Entre los diferentes tipos de conflictos que existen, los conflictos escolares pueden ir por dos caminos: 

  • Pueden derivar en los conflictos de poder que vimos anteriormente cuando la autoridad (el maestro) tiene un problema con el niño, o que los padres tengan un problema con cierto profesor, y así ir escalando. 
  • O conflictos más bien “horizontales”, es decir, entre iguales, puede ser entre los mismos alumnos, que suele ser lo más común. 

13. Conflicto ético o conflicto de valores

Este tipo de situación conflictiva ocurre cuando los valores de una o varias personas entran en disputa con los de otras. Los valores o la definición de bien y mal que conocemos en la mayoría de las veces puede ser cultural, por lo que puede que lo que otros piensen que está bien, para nosotros no lo sea. 

Este tipo de conflicto también puede ocurrir a nivel intrapersonal, puede que estemos en una situación en la que nos vemos en la necesidad de tomar una decisión que vele por nuestro bienestar o nuestros propios intereses y que esto choque con nuestros valores. Un ejemplo claro de esto en la actualidad son los debates pro decisión y anti decisión. 

14. Conflictos armados

Es una confrontación bélica entre los ejércitos de dos o más países con el fin de invadir un territorio, obtener recursos a la fuerza, someter a la población, todo usando la violencia. Lamentablemente estos tipos de conflicto siguen formando parte de la historia de la humanidad, lo que ha ocasionado que se pierdan una innumerable cantidad de vidas valiosas. 

15. Conflicto de roles

Los conflictos de roles ocurren cuando hay demandas o peticiones incongruentes o incompatibles para realizar un trabajo, lo cual ocasiona choques, idas y vueltas, etc.

Un ejemplo puede ser que a una persona se le dieron instrucciones para realizar un trabajo, y se le dio total libertad de poder utilizar un texto de base sin problema, luego la persona que le toca corregir le dice de una forma grosera que no copie y pegue de ese texto que le habían autorizado a usar desde un principio, y también se toma la libertad de criticar el trabajo de la otra persona de forma poco amable, causando molestias y confusión.

Consejos para resolver los conflictos

No todos los conflictos pueden resolverse de la misma manera porque tienen diferentes trasfondos y complejidad, sin embargo las bases para una buena gestión de conflictos son: 

Comunicación

La comunicación es la base para resolver cualquier conflicto. Hay que tener en cuenta que los demás no leen nuestra mente y tampoco nosotros podemos leer la de los demás, es por eso que siempre debemos expresarnos de forma clara, respetuosa y asertiva para poder prevenir y resolver cualquier conflicto que se pueda presentar. 

Enfrentar el problema

Ignorar el problema solo hará que crezca hasta que ya se torne en una situación inmanejable, incómoda y que ponga la relación (ya sea de amistad, de pareja, laboral, etc) en riesgo.

Si bien, como lo dijimos anteriormente, es importante tomarse un tiempo para reflexionar y asimilar los sentimientos iniciales ante un conflicto, es importante buscar resolverlo afrontando el problema. 

Ser críticos

Nadie es perfecto, puede que nuestro accionar en su momento no haya sido el mejor y tenemos que reconocerlo, por eso es importante procurar ver el problema desde afuera, o pedir consejos a personas que no estén involucradas en el mismo para hacerte una idea del camino que puedes ir siguiendo para poder solventar el inconveniente. 

Hay que tener en cuenta que ser críticos no es lo mismo que autoflagelarse o hacerse la víctima, reconocer que uno ha cometido errores no es lo mismo a centrarse en ellos sin la intención de buscar una solución, o solo buscando culpables para justificar lo que nos ha pasado. 

Respeto y educación

No importa que tan enojados, tristes, o impotentes nos haga sentir una situación conflictiva, es importante ser educados y respetuosos, más que todo para sentirnos bien con nosotros mismos cuando esa situación pase. 

No podemos negar que en el momento puedan existir sentimientos de rabia, tristeza y decepción por lo que el otro pudo haber hecho, y que queramos pagarles con la misma moneda, pero no es lo correcto, no por lo que vaya a sentir el otro, sino por lo que vas a sentir tú.

Puede que el otro no se haya comportado de una manera adecuada, y te sientas como tonto por haber sido educado, pero no eres tonto, ni pusilámine por haber tratado al otro con el respeto con el que te gusta ser tratado, se fiel a ti mismo y a tus valores.  

Empatía

Como mencionamos anteriormente, no somos capaces de leer mentes, mucho menos saber qué ocurre en el mundo interior del otro en determinado momento, no sabemos cuánto peso están cargando, las situaciones por las que han pasado, podemos ver a una persona sonreír o conversar cuando en realidad su mundo interior puede estarse cayendo a pedazos, por eso la empatía es muy importante al momento de enfrentar un conflicto y buscarle solución, ponerte en los zapatos del otro y entender que le pueden estar pasando cosas muy graves.  

Mediación y comprensión

Tal como dijimos en un punto anterior, a veces la opinión de alguien que no sean las partes involucradas en el problema puede ser lo que se necesita para que la situación ya no sea tan tensa. Ese mediador puede ayudarnos a ver mejor y darnos cuenta que un problema que al principio parecía gigante, no es más que un malentendido y que se puede solucionar si se está abierto a la comprensión y a la escucha atenta. 

Actitud cooperativa

Identificar y enfrentar el problema no son más que los primeros pasos, hay que cooperar para que lo aprendido se siga manteniendo en práctica, de forma equilibrada, no dejarle todo el trabajo al otro ni tomarlo todo tú. Las partes involucradas son un equipo, así que deben actuar como tal. 

Tener claro el objeto en discusión 

Por eso el primer punto es importante, porque los problemas se van hablando a medida que suceden, y no se acumulan. Si el conflicto es sobre un tema, no se debe sacar un tema de un conflicto que pudo haber quedado pendiente o latente, porque eso se debió hablar en su momento y llegar a un consenso.

¡Estás listo para mejorar tus conflictos, aprovecharlos y crear cambios positivos! 

Una vez más, el informarnos nos demuestra que a mayor conocimiento y entendimiento, menor será el caos y las soluciones surgirán. Así que si estás listo para seguir creciendo y mejorando diversas áreas de tu vida, no olvides pasar por nuestro blog, donde te compartimos un montón de información sobre proyectos, crecimiento y cambios para reinventarnos.

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