Curva de aprendizaje: Cómo medir y potenciar tu aprendizaje

September 16, 2020
Gabriela Testa

A lo largo del tiempo hemos estudiado por inercia, tanto en la teoría como en la práctica; queremos adquirir una nueva habilidad pero dejamos que el proceso sea al azar. 

Resultado: nos rendimos rápido, tardamos mucho más tiempo en alcanzar la meta, nos frustramos -mucho- porque no vemos avance.

Solución: mide tu progreso, conoce cómo es el proceso de aprendizaje de esta nueva tarea que buscas aprender, sé consciente de los factores que influyen en él, ¡toma las riendas de tu crecimiento! 

Aunque el concepto de curva de aprendizaje es muy utilizado dentro del sector económico, gestión empresarial y recursos humanos, hoy nos enfocaremos en que esta teoría te sea útil en tu desarrollo personal, para adquirir una nueva habilidad o simplemente educarte en un tema que te agrade. 

Conoceremos desde el funcionamiento de la curva de aprendizaje hasta cómo aprender a aprender. ¡Vamos!

Qué es la curva de aprendizaje

El sociólogo Hermann Ebbinghaus introdujo el término en 1885 en un estudio del proceso de memorización, refiriéndose al concepto de curva de aprendizaje como la velocidad a la cual se obtiene el conocimiento.

Podemos referirnos a la curva de aprendizaje de dos maneras: en el habla coloquial que describe la cantidad de tiempo y esfuerzo que toma aprender algo retador; y el concepto cuantitativo, el cual representa a través de modelos matemáticos la tasa de dominio de una tarea.

La teoría de la curva del aprendizaje propone que la eficiencia del aprendiz mejora en el transcurso del tiempo mientras más practica la tarea o estudio.

A nivel general, la curva mide el grado de éxito que se obtuvo con el aprendizaje durante un tiempo en específico.

  • Tiempo: Representa los esfuerzos de aprendizaje. Se puede demostrar no solo en unidades de tiempo como años, semanas, horas, etc. sino también en intentos, sesiones, clases...
  • Desempeño: Representa el éxito durante el aprendizaje. Su unidad dependerá de la actividad, o meta. Puede calcularse con el número de respuestas acertadas, calificación, velocidad a la que se realiza la tarea...

Para realizar el registro visual es necesario que la tarea o ejercicio sea repetitivo, medible y que consista únicamente en una sola variable dentro de un procedimiento. No se puede medir un procedimiento completo por sí solo.

Por ejemplo, un corredor quiere entrenar a diario en disminuir su tiempo de carrera para un maratón de 15 km, en el lapso de tres meses de práctica. 

¿Cómo lo mide y grafica? El eje horizontal tendrá 90 días, representando cada uno los 15 km recorridos en el entrenamiento. Mientras que el eje vertical, tendrá los minutos que le tomó recorrer los 15 km cada día de práctica.

Lo ideal sería obtener una curva decreciente, ya que el objetivo es disminuir el tiempo de carrera.

Factores que pueden intervenir en la curva de aprendizaje: psicológicos, entorno formativo, ambiente, motivación, método de aprendizaje y enseñanza, capacidad, talento.

Te dejamos un vídeo de Jim Kwik en el que da algunos trucos para aprender más rápido:

También puedes verlo en español.

4 Ejemplos de curvas de aprendizaje y su lectura

Dependiendo de la magnitud que se escoja cambia totalmente la inclinación de la curva y su interpretación. Te dejamos ejemplos para que te familiarices con los posibles resultados:

1. Curva de rendimientos decrecientes 


El progreso del aprendizaje aumenta muy rápido al inicio pero luego decrece, y en el transcurso del tiempo permanece estable, formando una meseta donde la persona ya no progresa.

Lectura: Esta curva de aprendizaje puede representar una actividad fácil de aprender al inicio, demostrando luego varias posibilidades; el aprendiz adquirió la competencia total; alcanzó su límite de capacidad; perdió la motivación y se cansó; o, puede estar ocurriendo una transición en el aprendizaje donde ocurrirá un nuevo crecimiento.

2. Curva de rendimientos crecientes

El progreso del aprendizaje es lento al inicio, luego va aumentando con el tiempo hasta que la persona alcanza la competencia. Esta curva empinada es un aprendizaje exponencial.

Lectura: Puede representar el ritmo de aprendizaje de una nueva tarea compleja. Por ejemplo, aprender a programar; donde al inicio todo es nuevo y muy complejo, pero una vez que se tienen las bases del lenguaje el aprendizaje es más acelerado.

3. Curva en S

Es la que encontramos comúnmente en el proceso de aprendizaje. El inicio es lento, hasta que con la práctica se adquiere mayor habilidad y realiza la tarea en menos cantidad de tiempo, llegando a finalizar en una meseta.

Lectura: Mide a una persona que es nueva en la tarea. El llegar a la meseta en este caso puede significar que la persona ya domina por completo la tarea, o está en presencia de nuevos desafíos.

4. Curva compleja

Pasa por varias etapas de aprendizaje un tanto más complejo que el resto. Normalmente mide registros más extensos.

  1. Aprendizaje lento.
  2. Aumento en la capacidad. 
  3. Meseta.
  4. Capacidad máxima.
  5. Sobreaprendizaje.

Lectura: La meseta representa cuando la persona cree haber alcanzado el dominio de la tarea, pero con el tiempo encuentra que realmente sigue aprendiendo la habilidad, hasta llega a la última etapa donde la actividad se vuelve automática para la persona, se convierte en experto.

7 Pasos para aplicarla en tu vida personal

Con tan solo comprender la teoría de curvas de aprendizaje, podemos entender de forma más objetiva el proceso por el que pasamos cada vez que buscamos desarrollar una habilidad, optimizar una tarea o hasta crear un hábito. Sin siquiera medir día a día el proceso, sabemos qué esperar y qué puede estar pasando en el camino. 

Sin embargo, en caso de que sea factible, medir el avance tiene como beneficio objetivizar las metas, además de predecir el desempeño, invertir mejor el tiempo, motivarnos y ayudarnos a planificar estratégicamente el aprendizaje. 

Para comenzar a medir el aprendizaje puedes seguir estos 7 pasos:

  1. Define la meta. Evalúa si lo que te propones a aprender está alineado a tus objetivos personales. Defínela lo más específico que puedas: Qué, cuándo, cómo, cuánto.
  2. Establece variables. Asegúrate que sean medibles, objetivas y cuantitativas. Por ejemplo, la motivación es subjetiva. Define un solo factor a estudiar dentro del proceso, además del tiempo de práctica.
  3. ¡Comienza! Evita procrastinar. Al probar algo nuevo nuestro cerebro activa un botón de «peligro» y nos causa ansiedad, así que lo posponemos. Lo único que romperá ese estado es comenzar a hacerlo.
  4. Lleva registro. Anota los datos que estás midiendo según tu unidad de tiempo (cada día, clase, mes, etc.).
  5. Evalúa. Mínimo semanalmente. 
  6. Haz cambios estudiados. Si detectaste una falla, estudia cómo mejorarla y aplícalo en tu proceso de aprendizaje.
  7. Sigue monitoreando.

Aprender a aprender

Por años hemos recurrido una y otra vez a viejas técnicas de estudio, que muy probablemente no estructuramos conociendo la forma en la que funciona el cerebro y el proceso de aprender. 

Así que para terminar, aprendamos por primera vez lo básico para aprender.

Barbara Oakley, reconocida profesora estadounidense, explica de forma sencilla el proceso del aprendizaje dividiéndolo en dos formas de aprender: el modo enfocado y el modo difuso.

El modo enfocado consiste en prestar atención ininterrumpida al estudio o práctica. 

Mientras que en el modo difuso no estás pensando en nada en particular. Tu cuerpo puede estar realizando una acción simple como bañarse, caminar o escuchar música, pero tu cerebro está corriendo detrás de escenas de posibles soluciones al problema o aprendizaje en el que estabas enfocado antes.

No podemos estar al mismo tiempo en ambos modos. Barbara asegura que la clave está en aprender a cambiar de un modo a otro. Este cambio se vuelve necesario ya que en el método enfocado estamos utilizando la misma vía neuronal una y otra vez hasta dar con la respuesta, así que cuando nos paramos y vamos a otra actividad, automáticamente el cerebro comienza a intentar con una vía distinta o nueva para resolver el problema.

¿Cuándo cambiar? Puedes pasar al modo difuso cuando te sientas frustrado o estancado, o lo más recomendable, aplicar la Técnica Pomodoro, en la cual estás 25 minutos en el modo enfocado y luego estás 5 minutos descansado en modo difuso.

Te dejamos un vídeo donde lo explica más detalladamente:

También puedes ver una entrevista a Barbaba Oakley en español.

«Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro» - Ramón y Cajal

Algunos otros tips que ofrece para aprender a aprender son:

  • Practica con problemas diferentes. Aprender distintas soluciones creará más vías neuronales capaces de resolver un mismo problema, y al encontrarte con uno totalmente nuevo, tu cerebro será capaz de unir patrones neuronales y dar con la respuesta, así nunca haya recorrido esa vía exacta anteriormente.
  • Reparte la práctica en varios días a la semana. No intentes construir músculos levantando pesas únicamente los lunes.
  • Autoevalúate. Intenta recordar el nuevo conocimiento en un ambiente diferente al que aprendiste; explícaselo a un amigo; pídele a alguien que te realice preguntas del tema.
  • Utiliza analogías y metáforas visuales.
  • Haz ejercicio. Practicar alguna actividad física te ayuda a construir nuevas y fuertes sinapsis cerebrales.
  • Cumple primero con las tareas más importantes o difíciles.

«Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre» - William Thomson


En el momento que comenzamos a tratar nuestra mente y crecimiento personal cómo lo hacemos con las estrategias de negocio o exámenes importantes, el cambio y mejora exponencial en nuestras vidas es inevitable.

Gabriela Testa
Autor:
Gabriela Testa

Estudiante de Publicidad y Mercadeo del Instituto Universitario de Diseño Las Mercedes, Venezuela. Freelance con dos años de experiencia en el área de Marketing Digital. Creadora de contenido y curiosa por naturaleza.

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