El valor del tiempo

Publicado:
September 30, 2020
Haymar Barrios

¿Qué es el tiempo? ¿una variante?, ¿una ilusión?, ¿una unidad de medida?


Sin discriminar la percepción que cada persona pueda tener al respecto, el tiempo pasa para todos, sin embargo no todos suelen pensar en el valor del tiempo, o lo dan por sentado, como algo que “tienen”. Muchos lo subestiman, otros viven agobiados quejándose siempre de la falta de tiempo, algunas otras personas temen que llegue el momento final de sus vidas y no hayan sabido aprovecharlo.

Por qué ser conscientes del tiempo

El paso del tiempo es algo que incide en todos los aspectos de la vida de una persona, trasciende lo monetario, porque a diferencia del dinero, el tiempo gastado no vuelve, no podemos comprar más tiempo, es lo más preciado y a la vez la mayor muestra de que todo es efímero e impermanente.


Personas en situaciones de riesgo, sobrevivientes de una catástrofe, un accidente o enfermedad afirman tener una visión completamente distinta del tiempo luego de sentirse tan cerca del final; desean aprovechar cada segundo intensamente, dar un buen uso al tiempo y hacer lo que aman, expresar lo que sienten. De un momento a otro se dan cuenta que la vida en realidad es muy simple. Pero, ¿por qué debe ser así? ¿por qué esperar que ocurra lo trágico para valorar genuinamente esta oportunidad maravillosa que se nos ha dado?


Veamos algunas razones por las que es importante reconocer el valor del tiempo:

Tu tiempo vale


Esto enseguida hace pensar en la famosa frase «El tiempo es oro», pero más allá de eso, el tiempo es VIDA, y nuestra vida es más valiosa que cualquier metal. Por eso hay que tener siempre presente que la forma que actualmente tiene nuestra vida (y la que puede llegar a tener) será el resultado de las decisiones que tomemos sobre la manera en la que utilicemos nuestro tiempo


Honra cada día, valora tu tiempo conectándote entre otras cosas, con la alegría, porque así como vives tus días vives tu vida.


No sabes cuánto tiempo te queda a ti, ni a los seres que amas 


Hoy estamos vivos, tenemos la oportunidad de estar aquí, sin embargo no sabemos lo que pueda traer el día siguiente. Las discusiones y resentimientos nos alejan de disfrutar de tiempo valioso con personas importantes para nosotros, no es algo que nos suma.

Por eso, de vez en cuando haz un pausa y piensa cómo es la relación que tienes con tus seres queridos, haz lo mejor que puedas por pasar tiempo de calidad junto a ellos, exprésales que son valiosos para ti. No esperes una próxima vez. Aprovecha hoy, que tienes tiempo.

La manera en la que utilizas el tiempo te define


Hacerse bueno en algo, es una actividad que requiere tiempo. Lo importante es identificar en qué nos estamos haciendo buenos. Por ejemplo, si dedicamos nuestro día a ver televisión o series, probablemente nos volvamos muy buenos en eso. Por otro lado, si usamos el tiempo para aprender o potenciar una habilidad, hacer actividad física o crear algo nuevo, no pasará mucho tiempo para que comencemos a ver nuestra vida desde un enfoque distinto.


Invertir el tiempo en cultivar buenos hábitos traerá como resultado una versión mejorada de nosotros mismos. Algunas cosas se verán materializadas en el corto plazo, otras dependiendo del nivel de importancia que tengan para nosotros y del grado de complejidad requerirán paciencia y constancia para alcanzarlas a largo plazo.


Las personas con quienes pasas tiempo influyen sobre ti

 

El entorno en el que nos movemos y las personas con las que hacemos vida puede jugar a favor o en contra, pueden ser motor de inspiración o un ancla que nos impida avanzar. 

La influencia de las personas más cercanas es invisible y silenciosa, se acumula con el paso del tiempo, pero sus efectos acaban siendo muy visibles. Cada amigo o conocido deja a su paso, una huella, una influencia mayor o menor. De hecho, acabamos pareciéndonos mucho a las personas que más tratamos.

«Hay esencialmente dos cosas que te harán sabio: los libros que lees y la gente que conoces» - Jack Canfield

 

A veces conservamos la amistad de algunas personas porque en el pasado fuimos amigos y nos sentimos en el deber de seguir siéndolo. Pero la gente cambia con los años, y es lógico que las amistades también cambien, sin obligaciones morales o deudas de amistad autoimpuestas.  

Adentrarse en la búsqueda del crecimiento y la mejora personal muchas veces conlleva algunos cambios en el entorno y la gente que tratamos, no se trata de desechar las viejas amistades, sino de hacer espacio para compañías diferentes, que vayan en sintonía con nuestros sueños y valores.

 El tiempo permite cambiar de dirección


Aunque sabemos que el tiempo que se va no regresa, las decisiones que tomamos no tienen porque ser definitivas, estamos vivos para aprender, y siempre tenemos la capacidad de decidir en qué momento cambiar de rumbo, sin que esto signifique pensar que todo lo hecho en el pasado haya sido una pérdida de tiempo. 


No porque hayamos decidido estudiar una carrera significa que tenemos la obligación de hacer lo mismo para siempre. O si estamos en una relación que ya no nos hace felices tengamos que pasar el resto de nuestra vida junto a esa persona sólo porque hayamos invertido mucho tiempo en ello. 

Tiempo y logros

El alcance de metas y objetivos a lo largo de la vida, va atado indudablemente a una consciencia en cuanto al buen uso del tiempo. 


Algo que probablemente nos ha pasado a todos alguna vez es que nos proponemos metas que en el camino parecieran perderse de vista, hasta que luego nos preguntamos (generalmente con un tono de decepción) ¿por qué no hemos sido capaces de lograrlas? 


Muchas veces nos excusamos en la falta de tiempo porque se ha ido muy rápido y no nos ha rendido para conseguir eso que en algún momento incluimos en la lista de cosas por hacer. Posiblemente esto ocurre porque no hemos sabido establecer prioridades, porque dejamos para después aquellas cosas que nos dan bienestar y nos acercan a logros de nuestros más grandes sueños; por ejemplo:


¿Cómo una persona que dice darle importancia a su salud y a estar en forma, no puede dedicar dentro de las 24 horas del día, al menos media hora para hacer ejercicio?

¿Cómo alguien que dice que lo más importante es culminar su carrera, no decide invertir algo de tiempo en avanzar con sus materias?

¿Cómo alguien que se queja de cansancio no se toma un tiempo diario para hacer una pausa y descansar?


El día tiene 24 horas para todos; partiendo de eso, no es tan cierta la frase «No tengo tiempo», la única verdad es que a veces no priorizamos de la mejor manera. 

Cada fracción del tiempo tiene un poderosísimo valor, hay muchos autores que han escrito sobre esto, te dejamos algunas frases que hemos recopilado y que nos invitan a la reflexión:

Si quieres saber el valor de un segundo, pregúntale a un sobreviviente de un accidente.
Si quieres saber el valor de un minuto, pregúntale a alguien que haya perdido un vuelo, un tren o un  autobús.
Si quieres saber el valor de una hora, pregúntale a quien espera que termine una cirugía.
Si quieres saber el valor de un día, pregúntale a un paciente terminal.
Si quieres saber el valor de una semana, pregúntale a alguien que haya planificado sus vacaciones anuales.
Si quieres saber el valor de un mes, pregúntale a la madre de un bebé prematuro.
Si quieres saber el valor de un año, pregúntale a un estudiante que haya reprobado sus exámenes finales.

Hábitos y Tiempo

Incluir nuevos hábitos en nuestras actividades diarias, o mejorar aquellos que ya tenemos son cosas que se experimentan de manera progresiva, es decir, con tiempo. Practicar constantemente una actividad asegura su mejora, y para practicar hay que dedicar tiempo.

Para comprender el impacto del tiempo en la mejora de algunos hábitos, piensa en lo siguiente:

  • 15 minutos de lectura diariamente pueden traducirse en 8 a 10 libros leídos al año.

  • 30 minutos de ejercicio diario ayuda a prevenir problemas de salud como hipertensión arterial, diabetes, obesidad, cáncer entre otros.

  • 5 minutos de meditación al día ayudan a percibir la importancia de vivir en tiempo presente, fomenta estados de alegría y gratitud lo que se traduce en una actitud positiva ante la vida.

Tiempo y dinero

El tiempo es algo que por ley natural está a nuestro favor pero que ahora, en la era de la productividad y del multitasking parece ir siempre en nuestra contra. 


Nos han vendido la idea de que mientras más ocupados estemos entonces mejor estamos aprovechando el tiempo, pero ¿cuántas veces nos detenemos a pensar en qué ocupamos el tiempo? ¿El trabajo que elegiste es lo que te hace feliz, o pasas las 8 horas del día pensando que pudieras estar haciendo algo diferente? 


Si conocieras lo que vale (en términos monetarios) tu tiempo, seguramente te replantearías muchas cosas. Y no se trata de dejar de trabajar y dedicarte a dormir, se trata de que si quieres aprovechar realmente tu tiempo debes dedicarte a descubrir lo que te gusta, lo que te apasiona. Y esta es una tarea para nada fácil, pero una vez que se toma la decisión de ser fiel a eso los beneficios son maravillosos, y es algo que no viene en una cajita “listo para llevar”, requiere paciencia, aprender, desaprender, vencer temores, inseguridades, etc.


Saber en qué utilizar el tiempo termina siendo un ejercicio de profundo autoconocimiento, porque desencadena preguntas sobre lo que te hace feliz, ¿amas tu trabajo? ¿amas hacer lo que haces, lo que eres?


Si quieres conocer el tema con más profundidad, te recomendamos este artículo de James Clear.


Te dejamos este simple (aunque profundo) ejercicio para que te animes a calcular cuánto vale tu tiempo en términos de dinero:

  1. Toma tu salario neto mensual.


  1. Calcula todos tus gastos vinculados al trabajo. Incluye el transporte público de ida y vuelta, si tienes vehículo entonces considera el gasto de combustible, los gastos del mantenimiento de tu vehículo, ropa, comida, meriendas, gastos de ocio (también hay que contarlo porque forma parte de las cosas que haces para despejar tu mente luego de una jornada de trabajo).


  1. Resta ambos. Tu salario mensual menos todos los gastos descritos en el punto anterior.


  1. Calcula la cantidad de tiempo que te toma ganar dinero. Para ello toma en cuenta no solo el tiempo que estás físicamente en tu lugar de trabajo, sino todo lo que tiene que pasar para que puedas estar en ese lugar. Por ejemplo, si demoras 1 hora para llegar a tu trabajo, trabajas 8 horas y te toma 1 hora más regresar a tu casa, entonces tu jornada de trabajo es de 10 horas.


  1. Obtén en valor de tu tiempo, dividiendo el resultado del punto #3 entre el número de horas trabajadas al mes. El resultado que obtengas es el valor real que tiene cada hora que  trabajas al día.

Si el número que obtienes no te satisface, de momento ¡no te desilusiones!, busca el lado positivo y a partir de ahora préstale mayor atención al uso de tu tiempo, y a las cosas que deseas lograr.

Ejercicio de planificación de agenda

Tener un plan es un elemento fundamental para cualquier cosa que se quiera alcanzar en la vida, ya que no solo se necesitan objetivos y estrategias para lograrlos sino un registro de lo que se va haciendo sobre la marcha. 


En nuestra vida las actividades deben ordenarse de acuerdo a su nivel de importancia, en primer lugar lo importante, en segundo lugar lo urgente. Si actuamos en el orden inverso lo urgente nunca nos permitirá realizar lo importante, y así aquello que valoramos será postergado y posiblemente nunca se realizará.


  • Una actividad es importante cuando contribuye a lograr la misión, valores y metas de alta prioridad en nuestra vida. 
  • Una actividad es urgente solo cuando requiere de una atención inmediata. 


Esta forma de administrar el tiempo nos plantea el reto de aprender a administrarnos a nosotros mismos. Y su desafío se centra no en dar prioridad a todo lo que está en la agenda sino ordenar la agenda de acuerdo a nuestras prioridades. 


Una buena práctica es planificar tu agenda semanalmente identificando los siguientes aspectos:


  1. Identifica tus roles clave: como madre/padre, como pareja, trabajador/empresario, miembro de una organización o comunidad, etc. Escribe por cada rol, aquellas cosas en las que te ves dedicando tiempo durante los próximos 7 días.


  1. Selecciona tus metas. por cada rol, listar 2 o 3 resultados importantes que deseas lograr. El alcance de estos resultados estarán vinculados a actividades o acciones importantes que debas tomar para conseguirlos.


  1. Programación personal: con las metas en mente, organízalas de acuerdo a su prioridad dentro de la semana, estableciendo un día o un horario específico para llevarlas a cabo.


  1. Adaptación diaria: revisando constantemente nuestros roles y metas, podremos priorizar todas nuestras actividades, guiándonos por una especie de brújula interna donde siempre pondremos primero lo primero.


Como vimos, esta visión de «aprovechar el tiempo» se extiende más allá de tener una carrera exitosa y mucho dinero en nuestra cuenta bancaria. 

 

Valorar el tiempo es algo que toca nuestra esencia porque está íntimamente ligado a aquello que nos da paz y satisfacción interna. Es precisamente ese tiempo por el cual la gente se pregunta cuando siente que ya no queda más, en el que se suele pensar erradamente sólo en los momentos en que la vida muestra su lado áspero y demanda en nosotros grandes transformaciones. 

 

Toma consciencia del tiempo presente y del no retorno de cada segundo, al final lo único que te llevarás es lo que hayas vivido. Elige a partir de ahora vivir lo que te quieres llevar.

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Haymar Barrios
Autor:
Haymar Barrios

Licenciada en Contaduría Pública y Administración de Empresas de la Universidad Alejandro de Humboldt en Caracas - Venezuela. Creadora de Contenido y apasionada del yoga, la meditación y los deportes al aire libre.

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